Aprender y crecer es una premisa en la vida de fe que no es opcional.
Este próximo año será uno de los años más importantes de nuestras vidas y el mundo. Como comencé a decir hace años, todas las elecciones en los EE.UU. a partir de ahora serán más importante que las anteriores, porque estamos entrando en tiempos de demasiada intensidad.
La semana pasada comenzamos a estudiar lo que las Escrituras refieren como el "hombre de pecado," o el "anticristo", que se profetizó que vendrá y dominará el mundo durante un tiempo. El "hombre de pecado" es la personificación del pecado del hombre. Por esta razón, el libro de Apocalipsis, que fue dada como "la revelación de Jesucristo" (Apocalipsis 1:1), contiene tanto acerca del anticristo. Al ver a este hombre de pecado, resultado del pecado del hombre, que podemos ver cuánto el hombre necesita desesperadamente a Cristo, y en qué medida vamos a ir mal sin él.
El racismo es uno de los mayores enemigos de la humanidad, y es parte del carácter que básicamente, más se opone al corazón y los caminos de Dios. El conflicto racial fue también lo primero que mencionó el Señor cuando se le preguntó acerca de las señales del fin. Por lo tanto, aquellos que están alineados con Dios y Sus propósitos en el tiempo del fin, deben estar libres de este enemigo esencial de los propósitos de Dios.
Creo que hay una urgente demanda de reestructurar el sistema de creencias, y hacer posible que en cada pueblo de nuestro planeta sea enseñado el evangelio del reino de los cielos.
Javier
"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán." (Marcos 16:15-18)